El SIDA y su posible cura

El Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, o como comúnmente lo llamamos: SIDA, es causado por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el cual daña el sistema inmunitario de nuestro organismo, destruyendo a los glóbulos blancos que son los encargados de combatir las infecciones.

La persona que tiene el VIH corre el riesgo de contraer enfermedades y algún tipo de cáncer, pero no significa que vaya a padecerlas con seguridad. Así que, no todas las personas que han contraído el VIH, desarrollan el SIDA.

El VIH se contagia de varias formas: por tener relaciones sexuales sin protección; de madre a hijo (durante el embarazo, parto o lactancia); mediante transfusiones sanguíneas; y a través de jeringas. No se transmite por fluidos como lágrimas o saliva.

Los primeros síntomas de esta infección son parecidos a una gripe. Incluso hay inflamación de ganglios, los cuales pueden aparecer y desaparecer en dos o cuatro semanas.

Cuanto más va progresando la infección, el sistema inmunitario va sufriendo más daño, por lo que es más fácil adquirir enfermedades tales como la tuberculosis o tumores. A esos síntomas tardíos se conoce como SIDA.

A pesar que esta infección no tiene cura, sí hay medicamentos que combaten la infección por el virus VIH, reduciendo el riesgo de infectar a otros.

Nuevos estudios en la lucha de la cura contra el SIDA

Recientemente, en Londres, se ha dado a conocer que un paciente con SIDA ha dado negativo en los análisis realizados.

«El paciente no presenta carga viral después de veintinueve meses sin tomar antirretrovirales y tras ser sometido a un trasplante de células madre.»

Este es el titular que circula a través de las redes. ¿Podríamos realmente estar ante la cura del SIDA?

Para sorpresa de médicos y científicos, este paciente, después de 29 meses de haber interrumpido su tratamiento, el síndrome SIDA sigue actualmente indetectable en su cuerpo. Se le hicieron análisis de sangre, de líquido cerebro-espinal (cefalorraquídeo), de tejido intestinal y de semen, resultando negativo en todos.

Esta noticia coincide con la difusión de la cura de otro paciente que también padecía esta infección. El caso se ha dado en Alemania. Un hombre que se sometió a un trasplante de médula ósea para tratar una leucemia.

Este paciente lleva hoy 14 meses sin continuar con el tratamiento correspondiente contra el SIDA, y a día de hoy el virus en su cuerpo es indetectable.

Aunque científicos aseguran que se trata de «un caso de remisión a largo plazo del VIH», y que aún no es una cura definitiva.

Javier Martínez, picado investigador del IrsiCaixa, afirma que los médicos diferencian los conceptos de curación y de remisión a largo plazo, en función del tiempo trascurrido sin rebrote viral desde la interrupción de la medicación antirretroviral.

Es una cura, pero no definitiva

Cuando se publicó el caso del paciente de Londres en la revista Nature, este llevaba 18 meses sin detectarle el síndrome en su sangre. Sin embargo, los médicos no querían adelantarse a hablar de “una cura” a pesar de que el optimismo era bastante alto. Querían ser prudentes y no generar falsas expectativas.

Pero ahora, con 29 meses, los investigadores confirman la curación de este paciente, la cual es la segunda persona en el mundo, tras haberse curado un paciente en Berlín.

No obstante, pese a haber tenido éxito, aún no se puede aplicar como una cura definitiva para toda la población debido a que el trasplante es un procedimiento muy arriesgado, y solo es aplicable a aquellos pacientes con una enfermedad que no pueda tratarse con otras terapias.

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